La Coctelera

Categoría: *****El Suplente******rotativo digital

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RECTIFICACIÓN

No quiero ofender a los pamplonautas, que son muy majos. (como yo). Asi que les voy a dedicar una anécdota, para neutralizar lo de "no vuelvo ni en pedo" (que es más bien una cuestión de vivencias personales, y no de Pamplona).
Mi primer finde en Madrid, como es obligado, visité el rastro. Yo había salido la noche anterior, y mi tía Norma -que tuvo la amabilidad de traerme hasta la capital y perderse dos horas en la M-30 por amor a su ahijada- me despertó muy temprano porque HABÍA QUE IR AL RASTRO. Como iba diciendo, yo merodeaba entre bártulos, con los ojos achinadillos, y la cabeza nublada, cuando derrepente oí a lo lejos una melodía que me sonaba... Si las minúsculas fueran el volumen bajo, y las mayúsculas el alto, esto iría mas o menos así:

siii nooo quiieereess queee mee mueeEEERRAAAA
FLAMENCONAAA... NO TE VAYAS DE PAMPLOOONAAAAAA...
NO TE VAYAS DE NAVARRAAA AAAAAAAAAAAAA

Me acerqué corriendo al puesto, y me puse a cantar, nunca me desperté más contenta.
No está bien criticar a la ciudad que te acoge, uno debe adaptarse al sitio en el que está. Pero Pamplona es una ciudad muy dura para los que venimos del sur, de los aires cálidos del sur, como dicen por ahí; me avalarán mis compañeros geográficos. Y aunque no vuelva ni en pedo, a cada lugar al que vaya llevaré un pedazo de Pamplona, para desparramar por el mundo algo del espíritu de la ciudad favorita de "Papá".

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PAMPLONA EN LA ETERNA CONTRADICCIÓN

Pamplona-guay

Tengo que hacer algunos exámenes, asi que volví a Pamplona un lunes a las 6 de la mañana. Todo sabía igual, los olores, los ruidos, las sensaciones. Solo que esta vez volvía con más alegría, porque sabía que era uno de mis últimos viajes, y que solo me quedaba unos días.
Pamplona se convirtió a fuerza de depresiones, en mi secuestradora, y mi amante. Tengo el síndrome de estocolmo. Como Natascha Kampusch, yo diría que no hay motivos para estar de luto por haber dejado la ciudad, pero al mismo tiempo tengo que reconocer que lloré cuando me fui; y que a veces tengo algún buen recuerdo de este lugar. Y que cuando alguien habla mal de Pamplona, me hierve la sangre y la defiendo como si hubiese nacido aca. Aunque muchas veces haya recorrido la Ciudadela a las 6 de la mañana, cagandome de frio y cagandome en todo; yo suelo decir muy orgullosa "soy de osasuna". Y me gusta llevar en la billetera mi calendario con la bandera de las cadenas. Creo que al final este frio se me metió en las venas sin que me diese cuenta.
¡PERO NO VUELVO NI EN PEDO!

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LEGANÉS, SALUD Y LIBERTAD! (ESTA HISTORIA ES REAL)

Ayer me invitaron a un concierto. Dije que no, hoy trabajaba temprano.

- Volvemos con los del grupo- me tentaron.
- ¿Qué grupo?-
- Muchachito-
-…¿Bombo Infierno?-
- Sí-
- ¿Y los vamos a conocer?-
- Sí, son amigos míos-
- ¡Vale, voy!-

La primera y última vez que ví tocar a Muchachito Bombo Infierno, fue en el festival ACTUAL, de Logroño (La Rioja). En realidad había ido a ver a Macaco, pero llegamos temprano y ahí estaba este flaquito con sombrero. Al fondo del escenario, un chico pintaba; mientras tanto, la banda tocaba. Nos hicieron saltar a todos, ellos hacen una mezcla de rumba-flamenco-jazz-toque mágico. Alguna vez los volví a oír en Radio 3 y no había sabido nada más hasta ayer.
Dije que sí, me fui a verlos, a Leganés –es decir, muy lejos de mi casa- Llegamos, había buen ambiente, el anfiteatro estaba casi lleno. Entra la banda, versionan "Sin documentos", Salud y libertad! No podía empezar mejor...
Muchachito tiene un don especial para hacer mover a las masas, y entre todos saben crear espectáculo; con sorpresas, jueguitos, amagos de última canción, y todas estas emociones que nos encantan a los humanos.
Cuando tocaba “Haciendo ruido” yo fantaseaba con que me cantaba solo a mí.
En una de estas tretas, Jairo (así se llama muchachito) pregunta si queremos otra canción… ¡Síiiii, síiiii, síiiiii! Aplaudían todos. El empieza a caminar por los bordes del escenario, haciéndose rogar.
Yo lo observaba desde las escaleras del teatro, donde había conseguido un hueco de primera clase. La verdad es que sí quería otra canción, pero en ese momento no estaba pensando en ésto. Me había perdido mirando las manos de la gente que alzaba los brazos pidiendo otro tema, y estaba colgada en otro mundo.
Entonces yo, quietita con una mano en la cabeza, miraba relajadamente al público y al muchachito, que para entonces se había detenido en el escenario, justo enfrente de mí. Me mira. Me mira, me mira, me mira. Yo sabía que me estaba mirando a mí, pero venía de tan lejos… (de mis anteriores pensamientos, quiero decir), que no me pareció importante; o mejor dicho, estaba mirando sin ver.
Entonces me despierto porque Muchachito me señala, “¿Tú no?” pregunta con un gesto. “Yo no”, le respondo con el mismo gesto, sin pensarlo.
“A ver, aquí hay una señorita que no quiere otra canción” “¡Enfocadla, la de la camiseta amarilla!” “¿Tú no quieres otra?”
-No-
Entonces él dice: “Pues te voy a conquistar” “Vamos a conquistarla… a ver, venga vamos a conquistar a esta chica”… “Ésta se la dedico a ella… a vosotros os dedico otras cinco, pero a ella las cinco, y además esta”…
Los instrumentos empiezan a despertar uno, otro, y otro. Él se pone el sombrero, va hacia un rincón del escenario y enciende un cigarrillo a lo Bogart. Se acerca bien dandy a su sillita en el escenario, se cuelga la guitarra, y empieza a sonar: Dos gardenias para ti, con ellas quiero decir, te quiero; te adoro, mi vida. . . . . . .*me la cantaba sólo a mí*

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PRIMERA EDICIÓN. 15 DE AGOSTO DE 2006.

Abro una nueva sección en mi blog, dedicada a servir de alternativa a los mails, cuya extinción estamos padeciendo (¿o festejando?), creo que todos. Nuestros mails dejaron de ser diarios, dejaron de ser emotivos, significantes, divertidos; dejaron de ser decentes; y yo me abro. De ahora en más, pueden saber lo que me pasa en este boletín diario, mensual, bimensual, trimestral; según me inspiren la hora y la fecha. Comprenderán por qué se llama "El Suplente" no? eh? mh?

Como nota de apertura, voy a hacer un resumen muy cortito para que puedan ubicarme en sus mapas conceptuales y geográficos:
Hace un mes y medio que vivo en Madrid, aunque no es definitivo. Por el momento hago prácticas, me pagan poco y me aburro bastante; parece que en todos lados hay que pagar derecho de piso. De todas formas soy feliz, la ciudad me gusta y vivo con personas muy simpáticas con las que redescubrí mi parte lúdica. Jugamos todo el día, constantemente, no nos importa romper vasos ni ensusciar paredes. No voy a hacer un compendio de cosas a las que jugamos, pero la lista llega hasta "la botellita" así que podrán imaginarse la calidad y el nivel de infancia que estamos reviviendo. Tema para los comentarios: ¿Cuándo y por qué dejamos de jugar? Yo permito decir gilipolleces en mi blog, no están obligados a profundizar.

Y hasta acá llega esta primera edición...
M.J.