Copiona.
I shall keep singing!
Birds will pass me
On their way to yellower climes-
Each- with a Robin's expectation-
I- with my Redbreast-
And my Rhymes-
Emily Dickinson.
"It is never too late to be what we might have been" George Eliot .
22 Mayo 2008
I shall keep singing!
Birds will pass me
On their way to yellower climes-
Each- with a Robin's expectation-
I- with my Redbreast-
And my Rhymes-
Emily Dickinson.
19 Agosto 2006
Acabo de leer la siguiente descripcion del sonido de esta banda:
"Cosas horribles talladas en un marmol negro"
19 Agosto 2006
12 Febrero 2006
A propósito de la serie “Vientos de Agua” les recomiendo a todos los que hayan visto o planeen ver el primer capítulo, que se fijen en la madre de los mineros.
Me gustó mucho la caracterización del personaje (por cierto, no puedo encontrar el nombre de la actriz, aunque creo que es Silvia Abascal) pero sobre todo lo que representaba: a todas aquellas mujeres fuertes, luchadoras, que tuvieron que vivir tiempos duros y sacar adelante a sus familias.
Me pareció ver en la figura de esa mujer, en la serie “Hortensia Olaya” a una persona que en ningún momento pudo vivir su propia vida, que todo lo que pudo ser fue su familia, sus hijos, sus maridos. Mujeres que en silencio y desde la sombra, construyeron el siglo pasado, y el pasado, y el pasado.
Marcela Serrano dijo en Nosotras que nos queremos tanto: “Habría que definir la existencia de las mujeres en los hombres como el patio de atrás de sus mentes”.
Desde hace algunos años me vengo fijando en la figura de la mujer. Específicamente desde que leí en un libro de Arturo Pérez Reverte- La carta esférica- una descripción de la mujer como un animal solitario, herido hace siglos en lo más profundo de su ser. Fue una forma de ver lo femenino que me atrajo muchísimo.
Prometo transcribir la frase literal, cuando encuentre algún ejemplar del libro, porque el mío lo regalé.
Para partidarios o detractores, también en El código DaVinci pueden encontrar un tratamiento interesante de la figura de la mujer.

Volviendo al principio, esta mujer, ama de casa, cabeza “extraoficial” de una familia de mineros, me pareció digna de análisis. Solo había que verla ahí, organizando a la familia para evitar la muerte de su hijo menor. El mismo padre (o abuelo, ahora no recuerdo bien) les decía a los demás: dejadla, que ella sabe lo que hay que hacer. Ella sola, frente a la muerte, frente a la pobreza, al dolor. Ella como tantas otras mujeres, estaba luchando en silencio, sin que nadie vanagloriara sus méritos, sin que nadie siquiera conociese su sabiduría y su fuerza.
Solo tienen que ver a esa mujer, y cómo después de todo se sienta frente al espejo, y se desata el moño para peinarse el pelo largo y estropeado. Cómo se mira a ella misma en el espejo, con sus arrugas, sus ojos tristes como líneas que describen sus años y su dolor. En silencio. Y sin embargo, qué mujer más hermosa parece Hortensia Olaya frente al espejo.
¡Qué mujeres! Cuando veo documentos como este, libros como aquel, en el que una mujer se pasea silenciosa cosiendo y remendando las heridas y agujeros de la humanidad, no me caben dudas de que hay motivos para ser feminista.
14 Diciembre 2005
Este mediodía estuve escuchando una entrevista con el pianista Michel Camilo, en el programa "Area Reservada", de Radio 3.
La verdad es que de piano sólo sé lo que recuerdo de dos años de clases que di cuando era pequeña, pero me llamó la atención la profundidad y las palabras tan interesantes y tan llenas de mundo que dejaba el pianista flotando en las ondas. Contó anécdotas, habló de música de una forma tan precisa, pero tan ilusionada, que contagiaba a cualquier peregrino.
La razón de la entrevista era un concierto de Michel Camilo junto a la Orquesta Sinfónica de Barcelona, una actuación en homenaje a Jacob Gershovitz (George Gershwin), y que ha sido recogida en el disco “Rhapsody in blue”.
El nombre del disco es también el nombre de uno de los temas más reconocidos de Gershwin, porque sale en la película “Manhattan”, de Woody Allen.
Yo, sin embargo, ya había escuchado alguna vez estas melodías en otra película: "Fantasía 2000", de Disney (que, por cierto, recomiendo mucho).
Esta vez, escuchándolas por la radio, afiné más el oído y me sumergí en la música, ilustrada por las palabras del autor, tan pausadas y tan suaves.
Michel Camilo me recordó a un hombre que conocí en Radio Nacional de España. Un profesor de instituto, que durante los San Fermines de Pamplona se dedica a retransmitir el encierro de los toros para la emisora de Radio 5 en Navarra. El mundo taurino no es mi pasión ni mucho menos, de hecho, no me gustan las corridas de toros, pero este hombre (si mal no recuerdo, se llama Paco) hablaba de su "especialidad" con tanta ilusión, con tanta pasión, que contagiaba hasta al más antiguo activista de Greenpeace. Yo no podía acabar una conversación con él sin tener ganas de ver una corrida de toros, de saber más, de hacerme torera!
Michel Camilo tiene la misma capacidad de entusiasmar, de contagiar; si bien es bastante improbable que me vuelva pianista o que corra a FNAC a comprarme 50 cds de los clásicos maestros del piano, dejo aquí tendido, como mensaje en una botella, mi agradecimiento al pianista por habernos hecho pasar a los oyentes un rato tan agradable.
Aquí les enlazo un artículo publicado en El Mundo sobre el concierto del que les hablo.
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