
PRELUDIO
En esa época en la que ves venir a la madurez, muy de lejos, pero lo suficientemente cerca ya como para que la veas llegar, empezás a tener un poco más en cuenta los consejos de adultos. Ya que vas a tener que enfrentarte con esa mole, y ellos ya lo hicieron, más te vale que vayas prestando un poco de atención a sus estrategias, para que la madurez no te pille desprevenida.
Algunos primeros guiños (nunca demasiado explícitos) te dicen:
-Eh,
chavalina: estos amigos, los que tenés ahora, en cinco años, caput!
PRIMER ACTO
Y yo, que mi propósito en la vida era decapitar a esa madurez rancia en cuanto se me acercase, me empezé a aprovisionar de mis armas particulares para abatirla.
Una de estas armas- para mí era una de las más logradas- era un cuaderno de anotaciones, en el que dejaba registrados ciertos asuntos que no debía olvidar cuando llegase el momento de luchar contra la madurez.
Había escrito algo así como:
"No te
olvides nunca de tus amigos, y de que los querés mucho, y de que son muy
importantes para vos, y siempre lo van a ser"
Este era un misil directamente posicionado para atacar a aquel guiño del que les hablé, el de "Estos amigos, Caput!"
¡Qué fuerte era mi maleficio contra el Mal de Amigos!
JAJAJA, me
reía maléficamente.
¿Cómo no se le había ocurrido a nadie hacer algo así? ¡Era un arma infalible!
Pero, inútil, Fallé. No sé qué hice, ni dónde se me perdió la voluntad, de
verdad no sé cómo es que hice tan mal uso de un arma tan potente.
Cuando me di cuenta de que había perdido amigos muy queridos, volví a leer esta frase en mi cuaderno de guerra, pero ya no la entendía.
No era capaz, Oh Captain, my Captain!, de interpretar estas órdenes, ¡escritas por mí misma!
Esta fue una de las razones por las que durante mucho tiempo sentí que la
madurez me había agarrado del pescuezo, y con muchas ganas, como diciendo:
¿Quién te
creías que eras, boludita?
SEGUNDO ACTO
Después de muchos años, creyéndome vencida, pero no convencida, decidí escribir a dos viejas amigas, que un día, hace tiempo ya, se habían esfumado de mi vida.
¿Qué fue de vos, por qué no hablamos más?
No esperaba demasiado de esta invitación, y sin embargo, recibí muchísimo más de lo que suponía.
Mis amigas, muy amigas en la adolescencia, a quienes había dedicado mi cariño más intenso (saben cuánto se puede querer a un amigo en la adolescencia) no sólo respondieron a mi llamado, sino que lo hicieron con todo el afecto que yo creía perdido para siempre en la distancia (y en este caso, a lado y lado del atlántico, la distancia es literal).
Esperaba como mucho un mensaje de adultas:
¡Qué tal cómo estás, cómo te va la vida,
estuve muy atareada estos años y olvidé escribirte!
Y recibí un...
"Era pequeña, te quería mucho, y no supe enfrentarme al dolor de tenerte lejos, te aislé de mi vida, perdoname. Gracias por escribirme, a pesar de ello. Volvamos a hablar, te quiero mucho."
TERCER ACTO
Entonces recordé otro de mis registros en el cuaderno militar, en el que
dedicaba unas líneas a una de estas amigas. Y decía,
"Yo pensaba que el cariño y la amistad se sostenían por sí solas, y ahora
que sos parte de mi golpe, y yo del tuyo, sé que todo depende de cómo
conduzcamos nosotras el cariño que nos une"
"...De cómo conduzcamos nosotras el cariño que nos une..."
Cuando menos me lo esperaba, me di cuenta de que finalmente logré vencer algunas lacras de la madurez. Mi misil era perfecto, y sin apenas notarlo, encontré la forma de dispararlo.
No mucha gente se prepara un misil, muchos menos recuperan viejos amigos, siempre pensando... "Es muy tarde".
Así que hoy me siento orgullosa, y feliz muy feliz de haberme reencontrado con dos personas a quienes quise tanto, y de que, sin darnos cuenta, nos hayamos comunicado en clave adolescente: transparente y sincera, haciendo lo que pocos pueden en la madurez: hacer borrón y cuenta nueva.


orson welles una vez contò una historia sobre ese tema:
un hombre va por un cementerio y ve lapides con escrito
JOHN SMITH 1896-1900
MAGGIE FARM 1902-1910
WILSON HARBET 1908-1911
ALBERT FIRUS 1928-1929
el tio sigue caminando mirando las lapides y al final encuentra el guardiàn del cementerio y le pregunta:
"pero que pasa aqui?toda esta gente ha muerto muy joven!"
y el guardiàn le contesta:"no son muertos.las fechas indican los anos en que empezò y acabò la amistad"
pues no quejar os si se acaba una amsitad, teneis que estar felizes por los anos que la teniste
yo no quiero crecer!
me gusta como te expresas...eres directa e impresionas a la vez!
te seguiré leyendo..!
HOlaaaa
Na, una sugerencia... coge el semanal tv de hoy y mira la portada! viene con los periódicos de vocento. jajaja
Ya te contaré mi nueva vida, que no puedo con ella!!! jarrrl.
besicos.
Caray. Me siento aludido, en un lo que me toca. Aparte, haces reír con tus ocurrencias, son lúcidas y al tiempo divertidas.
Creo que fui yo el último en recibir correspondencia.
Unilateralmente, y a la espera, retomo la comunicación. Mis disculpas, Majo.
Pablo.
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