¡ Las Asociaciones de Defensa de… (*), le ofrecen todo lo que usted necesita para Hinchar las Pelotas!

Me resulta paradójico que, habiéndonos librado de la censura
con mayúsculas, de dictadores y obispos que nos indicaban cómo vestir, cómo
hablar o cómo afeitarnos, ahora surjan asociaciones que, en nombre de la
defensa de Alguien, se dediquen a censurar todo cuanto les parece ofensivo.

¿Es que estará surgiendo un nuevo tipo de freaky?

¿EL FREAKY QUE TODAS LAS NOCHES LEE LA DECLARACIÓN UNIVERSAL
DE LOS DERECHOS HUMANOS, Y LLEVA ESTAMPITAS DE LA
ONU
PEGADAS
EN EL ESPEJO DEL COCHE?

Asociaciones que en un principio nacen con vocación de
defender derechos, se convierten muy sutilmente en Asociaciones de Tocacojones,
que en nombre de causas a simple vista indiscutibles (en nombre de la mujer, en
nombre de los niños, en nombre de los enfermos, en nombre de las víctimas), nos
envuelven sin que nos demos cuenta en una telaraña pegajosa de ULTRACORRECCIÓN.
Creo que, de la forma más imperceptible, nos están
imponiendo una manera de dirigirnos y de expresarnos.
Esto ha sucedido muy a menudo a lo largo de la historia, es
fino el límite entre la defensa de los derechos y la suspensión de las libertades.
Pasemos a la actualidad.
La industria de la moda está en el candelero, primero fue
Cibeles y los controles médicos a las modelos. Luego a medir los pechos y caderas de las mujeres españolas de a pie, para establecer un nuevo estándar de tallas. Hasta ahí, perfecto.

Me parece evidente que las modelos esqueléticas tienen algo que ver con algunos trastornos mentales en cuanto al físico y la
propia imagen. Creo que hasta cierto punto tenemos derecho a decidir cuáles son los modelos de sociedad y de persona que queremos darle a los herederos de nuestros mandos de TV y revistas Marie Claire.
Pero ahora… ¡ahora!, llegan la Asociación de
Feministas de Madrid y Amnistía Internacional, pidiendo la retirada de un anuncio de Dolce & Gabanna
que, según ellas, incitaba claramente a la violencia de género.

...Juzguen ustedes mismos...

Más reciente es esto, de “rabiosa actualidad”. Al siguiente
anuncio:


La siguiente nota:

“El Defensor del Menor pide la retirada de un anuncio de Armani, por incitar al turismo sexual.

(...) "Es un mensaje que juega al límite", advirtió el Defensor del Menor, que hizo referencia a la "poquita" ropa que visten las menores y al hecho de que presente en Europa dos niñas con rasgos orientales que no se corresponden con los rasgos de los niños europeos" (LEVANTE-EMV. 10-3-07).

No sé cómo expresar por escrito la espantorisa que me provoca esta aclaración "No se corresponden con los rasgos de los niños europeos". A mi no deben de haberme enseñado a leer entre líneas. No sé si el otro "Emporio" de Armani será un club de pornografía infantil en Cuba, todo cabe esperarse. Pero desde luego, no entiendo cómo se le habrá ocurrido publicar sus actividades clandestinas de una manera tan EVIDENTE.

Y ahora, ¡literatura! Para amenizar un poco y que nos vayamos todos contentos.

TARTUFO- (Saca un pañuelo de su bolsillo.) Por Dios, antes
de empezar a hablar, coged este pañuelo.

DORINA- ¿Cómo?

TARTUFO- Cubríos ese pecho, que no querría mirarlo. Con
cosas semejantes se quedan las almas turbadas y así llegan los malos pensamientos.

DORINA- Bien sensible sois a las tentaciones, que el ver
carne tanto os altera. En verdad no sé qué sofocos son esos que os entran: lo que es a mí no me vienen
tan fácilmente los deseos, que en cueros había de veros y no me habríais de tentar.

Molière. Tartufo.

(*) Lo que a usted más le apetezca. Cualquier causa es bien recibida.