Basta ya con el saloncito victoriano!
Se acabo!
El plan llevaba mucho tiempo colandose entre mis huracanes de ideas, solo hacia falta ponerlo en marcha.
Ah! las decisiones, son tan extranas. Uno puede pasar meses y meses queriendo tomar una, y de un dia para el otro, sin nada que en especial lo motive, chas! esta hecho.
Asi me paso a mi, y fue ayer a la noche. Sali a tomar aire frio en el exterior, y al volver junto al calido fueguito al que no me ata nada mas que el placer del calor, decidi marcharme. Necesito el frio, necesito estar alerta, no tener colchones ni colchonetas, disfrutarme en soledad.
Ultimamente el saloncito victoriano junto al fuego no me generaba mas que tristeza. Era droga destructiva, circulo vicioso. Volvia al saloncito para estar caliente, en el saloncito me deprimia, salia del saloncito y volvia a volver para no pasar frio, y me volvia entristecer, y volvia a salir y nunca dejaba de volver.
Pero nadie puede soportar mucho tiempo una relacion triste. Al final siempre es mejor volver afuera y pasar frio.


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